Dicen que a veces es necesario pensar como la presa para calcular su próximo movimiento; sin embargo, en muchas ocasiones es más fácil establecer una reciprocidad armoniosa entre el jinete y su caballo que pensar en sostener una relación cazador- cazado. De acuerdo con esto es posible decir que no, no creo que debería existir y aun así se ve esa relación tan aberrante entre ese par de animales que al estar uno sobre el otro se convierten en uno solo, pues de ser así sería muy difícil entregarle con tanta facilidad a ese cuadrúpedo la gran responsabilidad de proteger nuestra vida aun cuando el trayecto sea plano.
No estoy diciendo que nunca se haya visto ni haya existido un jinete que no golpee a su caballo, porque desde tiempos muy lejanos la gente lo hace, por motivos diferentes como creer que de esta forma el cuadrúpedo hará más caso, o por la enorme furia interna que tiene dentro de sí por alguna razón que interfiera en su vida personal, e incluso porque puede resultar divertido para quien lo hace (sí, suena raro reconocer que hay personas tan extrañas que encuentran placentero el sufrimiento de los demás, pero las hay y toca vivir con esa realidad). El problema es que el caballo es un ser viviente y, como no se queja porque no puede hablar, entonces no le prestamos la debida atención a nuestros actos hacia él; es por eso que dispongo el link para la siguiente página que no sólo discute algunos aspectos sobre el deporte hípico, sino que también establece una serie de normas para mejorar la convivencia entre el hombre y la “bestia”.
Por otro lado, para proponer una posible solución al, llamémoslo problema, entre el caballo y su jinete, debe tenerse en cuenta el estado mental con el que se sube al equino pues ellos perciben a través de las riendas (y de cualquier tipo de contacto físico) lo que la persona está sintiendo y eso lo expresa o lo libera mediante sus actos; así que si tienes hipofobia (también conocida como equinofobia) lo mejor es tomar una gran bocanada de aire y entrar paulatinamente en contacto con el animal hasta que el miedo pase.
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